En este artículo compartimos un análisis comparativo de la probabilidad de supervivencia de dos especies forestales relevantes en la Península Ibérica: el pino albar (Pinus sylvestris) y el pino resinero (Pinus pinaster). Revisamos sus posibilidades de éxito tras un trasplante bajo lluvia natural (sin riego) y en un escenario con riego de apoyo durante el establecimiento.

Supervivencia sin riego

Edad / Altura Pino albar Pino resinero
< 1 año (10–20 cm) 50–65 % 55–70 %
1–2 años (20–40 cm) 40–55 % 50–65 %
2–3 años (30–60 cm) 25–40 % 40–55 %
3–5 años (50–100 cm) 10–25 % 20–35 %
> 5 años (>1 m) < 10 % 10–20 %

Sin apoyo hídrico, las probabilidades de éxito se reducen drásticamente a partir de los 3 años. El pino resinero suele mostrar mejores porcentajes.

Supervivencia con riego de apoyo

Edad / Altura Pino albar Pino resinero
< 1 año (10–20 cm) 70–80 % 75–85 %
1–2 años (20–40 cm) 65–75 % 70–80 %
2–3 años (30–60 cm) 55–65 % 60–70 %
3–5 años (50–100 cm) 40–50 % 45–55 %
> 5 años (>1 m) 20–30 % 25–35 %

El riego de establecimiento puede aumentar entre 15–30 puntos porcentuales la supervivencia, especialmente en ejemplares jóvenes.

Gráfico comparativo

Recomendaciones prácticas

  • Usar plantones jóvenes (<2 años) para maximizar el éxito.
  • Trasplantar en otoño/invierno con baja evapotranspiración.
  • Conservar el cepellón para proteger la raíz pivotante.
  • Riego de establecimiento durante el primer verano.
  • Micorrización y sombreo como apoyos al arraigo.
Este artículo forma parte de la iniciativa Recordar Mi Árbol.

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